sábado, 27 de abril de 2013

¡Que siome que soy! ajajaja. Bueno, lindo sábado para quedarse en casa, porque está lloviendo de puta madre. Tengo dos vinos (que igualmente no me voy a tomar los dos), y estoy viendo Pulp Fiction, que no la vi nunca. Está piola, hasta ahora. Pero la pauso mucho y me cuelgo haciendo otras cosas.
Ya son las 23:36 . Estoy muuuy al pedo. No se por qué pasé por el blog, y me puse a ver entradas de hace un par de años.
Respecto a eso, mi conclusión a causa de la reflexión que se despertó en mi cabeza luego de leer detenidamente los párrafos de la desesperación adolescente(me estoy cebando con la forma rebuscada de hablar y escribir. A propósito: ¿existe una palabra que englobe eso?), es la siguiente: no debería aguantar las pendejadas de mis compañeros sexuales, ni ellos deberían aguantar las mías. Hablando en serio, loco: ahora entiendo por qué siempre me la pasaba sufriendo con mis novios. Ahora entiendo todo eso. Estaba tan enamorada, tan cegada, que no podía ver las cosas importantes. No podía ver sus verdaderas formas de ser. No podía hacerle frente a las actitudes que me molestaban. Y no eran solo actitudes: eran sus formas de ser. Sus esencias diferían mucho con la mía. Y recién ahora doy cuenta de esto.
¿Para qué aguantar a cualquier pelele con sus mambos? ¿Para qué reservarse para una sola persona y reprimir los impulsos, no solo sexuales, de todo tipo, solo porque al otro  bobo no le gustan?
¿Para qué atar mi alma, para qué callar mi voz?
¿Por qué no empezar por la liberación de mi misma? Si yo anhelo contribuir a la liberación de la mente de la gente, a la liberación de las cadenas que nos atan, a la liberación del sistema que nos viola y nos mata. 
Después de todo, el cambio empieza en uno mismo, ¿no es cierto?

Quizás algún día me toparé con algún loco inadaptado como yo, que sienta como yo, que vea el mundo como yo, o incluso de una forma más interesante y constructiva. Quizás tenga suerte y encuentre a ese hombrecito que es uno entre  una multitud. Ese personaje sensible pero fuerte. Ese compañero y amante. Ese chabón sencillo y abierto. Ese payaso ninja JAJA. Ese que se vea fascinado por mi sonrisa, ese que muere por tragar mis lágrimas. Ese, quién no encuentre esto como algo espeluznante, bizarro o estúpido. Ese hombre que no tenga miedo a llorar, ese que sea capáz de tener los pies sobre la tierra. Ese que no tema expresarse ante nadie.
Ese demente que me enseñe a pelear por mis derechos y mi libertad. Ese que ame la vida, más que nada. Ese que me refleje. Ese ser humano que se parezca más a lo que quiero ser en la vida. Esa persona que me inspire y me ilumine el camino, porqué ya muchos se están quedando sin luces.
Alguien de quién estar orgullosa. Alguien con quién realmente me de gusto caminar tomada de su mano.
Ese que quiera contemplar el firmamento conmigo en cualquier noche estrellada, y que no necesite nada: solo mi presencia.
Alguien que nutra mi mente, mi alma, mi ser. No quiero mi otra mitad. No quiero alguien igual a mi, porque se que eso no existe. Quiero alguien que sea un ser humano mas comprometido que yo. Y me haga querer parecerme a él, pero que no me haga sentir inferior.
Quiero un héroe sin capa, ni poderes. Sin ostentaciones. Que tenga respuestas para todo, que afronte la vida de la forma mas limpia posible. Yo se que cuesta y quizás en el ambiente en el que me muevo no lo voy a encontrar. Pero tengo esa esperanza.
Si entre tanta mierda, todavía estoy yo, y estoy integra y con las ideas fijas y los pies sobre la tierra; entonces creo que también debe haber una versión masculina, que busque lo mismo.